¿Cómo puede la alimentación por fases mejorar la eficiencia alimentaria en la producción porcina?
Por qué es importante adaptar la alimentación a las necesidades del animal
Las necesidades nutricionales de un cerdo cambian a lo largo de su vida.
Un lechón recién destetado tiene necesidades muy diferentes a las de un cerdo en crecimiento. Un cerdo de cebo tiene otros requerimientos, mientras que una cerda joven o una cerda reproductora necesita una estrategia de alimentación adaptada a su ciclo reproductivo.
Esto significa que una única composición de pienso no es necesariamente la mejor opción para todas las fases de producción.
La alimentación por fases consiste en adaptar lo máximo posible el contenido de nutrientes y la cantidad de pienso a las necesidades cambiantes del animal.
El objetivo no es simplemente utilizar más fases de alimentación. Se trata de aportar los nutrientes adecuados, en la cantidad correcta y en el momento adecuado, evitando al mismo tiempo un aporte innecesario de nutrientes.
¿Qué es la alimentación por fases?
La alimentación por fases consiste en utilizar diferentes composiciones de pienso o diferentes niveles de alimentación durante las distintas fases de producción.
Los cambios pueden incluir:
- Concentración energética
- Proteína
- Aminoácidos
- Minerales y vitaminas
- Fibra
- Cantidad diaria de pienso
- Frecuencia de alimentación
El número de fases depende de la categoría de animales y del sistema de producción.
Las recomendaciones nutricionales actuales de SEGES Innovation incluyen diferentes fases de alimentación para varios grupos de cerdos, incluidos lechones, cerdas jóvenes, cerdas gestantes y cerdas lactantes.
El principio es sencillo:
A medida que cambian las necesidades del animal, también puede cambiar la estrategia de alimentación.
¿Por qué cambian las necesidades nutricionales?
Las necesidades nutricionales dependen de para qué utiliza el animal los nutrientes.
En los cerdos en crecimiento, los nutrientes se utilizan principalmente para el mantenimiento y el crecimiento. En las cerdas jóvenes, la alimentación también debe favorecer un desarrollo adecuado antes de incorporarse al grupo reproductor.
En las cerdas gestantes, los nutrientes son necesarios para el mantenimiento, la gestación y el estado corporal, mientras que las cerdas lactantes tienen una demanda mucho mayor debido a la producción de leche.
Lo mismo ocurre con los lechones. Su sistema digestivo y sus necesidades nutricionales cambian considerablemente durante la transición de la leche al pienso sólido y a lo largo del periodo de crecimiento.
Por eso, la alimentación debe considerarse como parte de todo el ciclo productivo del animal y no como una única receta fija.
Alimentación por fases para cerdas jóvenes y cerdas reproductoras
Los beneficios de la alimentación por fases pueden ser especialmente evidentes en el grupo reproductor.
Una cerda joven debe desarrollarse adecuadamente sin alcanzar un tamaño excesivo ni presentar una condición corporal demasiado elevada antes de incorporarse al grupo reproductor.
SEGES Innovation recomienda la alimentación por fases para las cerdas jóvenes porque permite reducir el crecimiento sin generar el riesgo de problemas de comportamiento asociados a un aporte excesivamente bajo de proteínas y aminoácidos. Las recomendaciones también distinguen entre diferentes fases nutricionales para las cerdas jóvenes.
En las cerdas gestantes, los objetivos nutricionales cambian a lo largo de la gestación.
SEGES ha desarrollado recomendaciones específicas de aminoácidos para diferentes etapas de la gestación. Por ejemplo, las recomendaciones permiten una concentración de lisina más baja durante la primera parte de la gestación, seguida de una concentración más elevada en la fase posterior. De esta manera, es posible favorecer el estado corporal al principio de la gestación y aumentar el aporte de aminoácidos a medida que se aproxima el parto.
Esto demuestra el valor de la alimentación por fases:
Las necesidades nutricionales de una cerda no son exactamente las mismas en el día 20 de gestación que justo antes del parto.
La condición corporal es una parte importante de la estrategia
Utilizar el pienso adecuado es solo una parte de la ecuación.
La cantidad de pienso asignada a cada animal también es importante.
En las cerdas, la condición corporal puede utilizarse como un indicador importante para determinar cuánto pienso necesita cada animal. Una cerda que entra en gestación con una condición corporal baja puede necesitar una estrategia de alimentación diferente a la de una cerda que ya presenta una buena condición corporal.
El objetivo es evitar tanto un aumento excesivo de peso como una pérdida excesiva de reservas corporales.
Esto es especialmente importante porque las diferentes fases están conectadas.
La forma en que la cerda termina una fase determina el punto de partida de la siguiente.
Alimentación por fases para lechones
Los lechones también experimentan importantes cambios nutricionales.
Después del destete, el lechón pasa de una alimentación basada principalmente en la leche a una dieta basada en pienso sólido. Por ello, la digestibilidad, el nivel de proteína y el aporte de aminoácidos requieren una atención especial.
La alimentación por fases puede utilizarse para adaptar la dieta a estos cambios.
La investigación de SEGES ha demostrado que diferentes estrategias de proteína y aminoácidos pueden influir tanto en los resultados productivos como en la economía durante el periodo de lechones. En un estudio, una estrategia de alimentación por fases inversa, con un nivel más bajo de proteína y aminoácidos durante la primera fase seguido de un nivel más elevado posteriormente, dio lugar a menos días de tratamiento contra la diarrea y a mejores resultados económicos con los precios utilizados en el ensayo.
El resultado recuerda un principio importante:
La mayor concentración posible de nutrientes no es automáticamente la estrategia de alimentación más rentable.
El equilibrio adecuado depende de las necesidades del animal, el coste del pienso y las condiciones de producción.
Alimentación por fases para cerdos de crecimiento y cebo
En los cerdos de crecimiento y cebo, la alimentación por fases puede utilizarse para ajustar el aporte de energía, proteína y aminoácidos a medida que el animal crece.
Sin embargo, utilizar más fases de alimentación no significa automáticamente obtener mejores resultados.
Un ensayo de SEGES comparó sistemas de alimentación con una, tres y cinco fases para cerdos de cebo. El estudio analizó si una estrategia de alimentación más diferenciada podía mejorar el valor de la producción mediante cambios en los niveles de lisina, aminoácidos y concentración energética.
Los resultados demuestran por qué la alimentación por fases debe basarse en el objetivo real de producción y no simplemente en aumentar el número de fases.
Más fases solo aportan valor cuando generan un beneficio nutricional o económico significativo.
Por tanto, la estrategia óptima puede variar según la explotación y el sistema de producción.
La importancia de suministrar la cantidad adecuada
La alimentación por fases no consiste únicamente en cambiar la composición del pienso.
La cantidad de pienso asignada es igualmente importante.
Esto es especialmente relevante para las cerdas, donde la cantidad de pienso puede tener que adaptarse a:
- La fase del ciclo reproductivo
- La condición corporal
- El número de partos
- El tamaño de la camada
- El consumo de pienso
- El estado sanitario y productivo
Una estrategia de alimentación que utiliza la composición correcta pero suministra una cantidad incorrecta no puede alcanzar el resultado previsto.
Por este motivo, una asignación precisa del pienso es una parte importante de la alimentación de precisión.
Reducir el aporte innecesario de nutrientes
Uno de los posibles beneficios de la alimentación por fases es un mejor aprovechamiento de los nutrientes.
Cuando los nutrientes se suministran por encima de las necesidades del animal, el exceso no contribuye necesariamente a una mayor producción.
Adaptar las proteínas, los aminoácidos y los minerales a las necesidades reales puede ayudar a reducir, por tanto, la excreción innecesaria de nutrientes.
SEGES ha documentado el potencial de la alimentación por fases para contribuir a reducir la excreción de nitrógeno y fósforo cuando el suministro de nutrientes se adapta adecuadamente a las necesidades de los animales.
Esto puede aportar beneficios tanto ambientales como económicos.
Una alimentación eficiente consiste en aprovechar mejor los nutrientes que ya contiene el pienso, no simplemente en añadir más nutrientes.
La precisión requiere una alimentación exacta
Cuanto mayor sea el nivel de precisión que una explotación desea alcanzar, más importantes serán la dosificación y la distribución exactas del pienso.
Una estrategia de alimentación por fases puede incluir diferentes composiciones de pienso y cambios frecuentes entre ellas. Si se suministra una cantidad incorrecta o el cambio de pienso se realiza en el momento equivocado, la estrategia nutricional prevista deja de aplicarse correctamente.
Por ello, los sistemas modernos de alimentación pueden ayudar a hacer práctica la alimentación por fases mediante el control de:
- Cantidad de pienso
- Composición del pienso
- Momento de alimentación
- Distribución
- Cambios de pienso
- Curvas de alimentación individuales
Para animales o grupos individuales, esto puede facilitar el seguimiento constante de una estrategia de alimentación planificada.
Alimentar al animal, no solo a la media
Los animales de un mismo grupo no son idénticos.
Pueden diferir en:
- Peso
- Edad
- Número de partos
- Condición corporal
- Velocidad de crecimiento
- Tamaño de la camada
- Consumo de pienso
- Nivel de producción
Esto es especialmente importante en la producción de cerdas, donde la alimentación individual puede ayudar a compensar las diferencias de condición corporal y fase reproductiva.
Cuanto más se pueda adaptar la estrategia de alimentación a las necesidades reales del animal, mayor será el potencial para evitar tanto un aporte insuficiente como un exceso de nutrientes.
¿Más fases de alimentación siempre son mejores?
No.
El valor de la alimentación por fases depende de la categoría de animales, el sistema de producción y la economía de la explotación.
Para algunos grupos, añadir fases puede ofrecer una oportunidad útil para adaptar mejor el aporte de nutrientes a las necesidades. Para otros, la complejidad adicional puede no generar un beneficio productivo medible.
El ensayo de SEGES con cerdos de cebo es un buen ejemplo: la alimentación con tres y cinco fases no produjo automáticamente mejores resultados productivos que una única mezcla de pienso.
Por tanto, la pregunta correcta no es:
«¿Cuántas fases de alimentación podemos utilizar?»
Sino:
«¿Hasta qué punto podemos adaptar la estrategia de alimentación a las necesidades del animal de una forma práctica y rentable?»
Una estrategia para todo el ciclo de producción
El valor de la alimentación por fases resulta especialmente evidente cuando se analiza el ciclo productivo completo.
Cerdas jóvenes
Proporcionar una alimentación que favorezca un crecimiento y desarrollo adecuados y prepare a las cerdas para incorporarse al grupo reproductor.
Cerdas gestantes
Adaptar el aporte de nutrientes a la condición corporal y a las necesidades cambiantes durante la gestación.
Cerdas lactantes
Favorecer un elevado consumo de pienso, la producción de leche y la recuperación, limitando al mismo tiempo la pérdida innecesaria de reservas corporales.
Lechones
Adaptar la nutrición a los cambios digestivos y de crecimiento después del destete.
Cerdos de crecimiento
Ajustar el aporte de nutrientes a medida que cambian el crecimiento y las necesidades de alimentación.
Cerdos de cebo
Equilibrar el crecimiento, la eficiencia alimentaria, la calidad de la canal y el coste del pienso.
El número y el momento de las fases deben adaptarse a cada una de estas situaciones.
Valor económico y medioambiental
El pienso es uno de los costes variables más importantes de la producción porcina.
Una estrategia de alimentación bien diseñada puede tener, por tanto, un impacto directo en la rentabilidad al mejorar el aprovechamiento de las materias primas y evitar un aporte innecesario de nutrientes.
También puede existir un beneficio medioambiental.
Cuando las proteínas y los minerales se suministran de forma más ajustada a las necesidades del animal, puede reducirse la cantidad de nutrientes excedentes excretados. La investigación de SEGES ha documentado el potencial de diferentes estrategias de alimentación, incluida la alimentación por fases, para reducir las pérdidas de nutrientes.
El beneficio es mayor cuando la estrategia de alimentación está correctamente controlada.
La alimentación de precisión no consiste en utilizar el pienso más caro. Consiste en utilizar el pienso adecuado allí donde genera el mayor valor.
¿Qué caracteriza a una buena estrategia de alimentación por fases?
Una estrategia eficaz de alimentación por fases combina varios elementos:
- Conocer las necesidades del animal
Las necesidades nutricionales cambian con la edad, el crecimiento, la reproducción y el nivel de producción. - Adaptar la composición del pienso a esas necesidades
La energía, las proteínas, los aminoácidos y los minerales deben equilibrarse adecuadamente. - Ajustar la cantidad
El pienso adecuado solo es eficaz cuando se suministra en la cantidad correcta. - Supervisar a los animales
La condición corporal, el crecimiento, el consumo de pienso y los resultados productivos proporcionan información importante. - Mantener un sistema práctico
Las fases adicionales deben aportar un beneficio nutricional, económico o medioambiental real. - Utilizar tecnología de alimentación precisa
Una dosificación exacta y una distribución fiable del pienso ayudan a convertir la estrategia nutricional en una práctica diaria y constante.
El objetivo es la precisión, no la complejidad
La alimentación por fases no tiene por qué significar un sistema de alimentación complicado con el mayor número posible de fases.
La mejor estrategia es aquella que proporciona una mejora significativa en la relación entre:
necesidades del animal + composición del pienso + cantidad de pienso + resultados productivos
Para un grupo de animales, esto puede significar dos dietas diferenciadas. Para otro, pueden estar justificadas varias fases. En determinadas situaciones, una única dieta bien formulada puede seguir siendo la solución más práctica.
Lo importante es adaptar la estrategia de alimentación al animal y al sistema de producción.
Alimentación para todo el ciclo productivo
Desde los primeros días después del destete hasta los últimos días antes del sacrificio, y desde el desarrollo de la cerda joven a lo largo de varios ciclos reproductivos, las necesidades nutricionales cambian continuamente.
La alimentación por fases proporciona una forma de responder a estos cambios.
Cuando la composición y la cantidad de pienso se adaptan a las necesidades del animal, los productores pueden buscar un uso eficiente del pienso, un crecimiento y una condición corporal adecuados, buenos resultados productivos y una reducción del aporte innecesario de nutrientes.
El objetivo es sencillo: proporcionar al animal adecuado el pienso adecuado, en la cantidad correcta y en el momento adecuado.
Diseñar los sistemas de alimentación en función de la estrategia nutricional
Una estrategia de alimentación solo genera valor cuando puede aplicarse con precisión en el funcionamiento diario de la explotación.
Esto significa que el sistema de alimentación, el almacenamiento del pienso, la dosificación, la distribución y el software de gestión deben respaldar la estrategia elegida para la explotación.
Para SKIOLD, la alimentación forma parte de una solución de producción completa. Los equipos y sistemas de control deben permitir convertir el plan nutricional en una alimentación diaria fiable, tanto si la explotación utiliza alimentación seca, alimentación líquida, alimentación individual o alimentación en grupo.
Una buena alimentación comienza por comprender las necesidades del animal y diseñar el sistema para satisfacerlas con precisión.
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Fuentes y lecturas recomendadas
EU CAP Network – Alimentación por fases para cerdos de crecimiento y cebo
EU CAP Network – Phase feeding for growing and finishing pigs
EU CAP Network – Producción de precisión: eficiencia de nutrientes – alimentación
EU CAP Network – Precision Production: Nutrient efficiency – feed
FAO AGRIS – Mejora de la eficiencia alimentaria y de nutrientes en la producción porcina mediante alimentación de precisión
FAO AGRIS – Improvement of feed and nutrient efficiency in pig production through precision feeding
FAO AGRIS – Impacto de la alimentación multifase diaria en cerdos de crecimiento y cebo
FAO AGRIS – The impact of daily multiphase feeding on growing-finishing pigs
FAO AGRIS – Modelización de las necesidades de alimentación de los cerdos para optimizar la eficiencia alimentaria
FAO AGRIS – Modelling feed requirements for pigs to optimize feed efficie
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