¿Cómo reduce una buena higiene la presión de infección en las explotaciones porcinas?
Por qué la higiene es un elemento clave para la salud de los cerdos y una producción estable
Una buena higiene es una de las herramientas básicas para prevenir y controlar enfermedades en la producción porcina. En una granja porcina moderna, los microorganismos pueden introducirse y propagarse a través de los animales, las personas, los equipos, el pienso, el agua y el entorno.
Por ello, el objetivo de una buena higiene no es simplemente que la nave porcina se vea limpia. Se trata de reducir las posibilidades de que los microorganismos patógenos sobrevivan y se propaguen entre los cerdos, los corrales y las diferentes secciones de la granja.
Una higiene eficaz forma parte de una estrategia de bioseguridad más amplia que también incluye el movimiento de animales, las rutinas del personal, los equipos y la gestión del pienso y del agua.
Entonces, ¿cómo reduce una buena higiene la presión de infección y cuáles son los principios más importantes que deben tenerse en cuenta en una granja porcina?
¿Qué es la presión de infección?
La presión de infección hace referencia al nivel de agentes infecciosos presentes en el entorno de los cerdos y al riesgo de que estos se transmitan a animales susceptibles.
Entre las posibles fuentes se incluyen:
- Purines y otros materiales orgánicos
- Polvo y superficies contaminadas
- Equipos y herramientas
- Personas, ropa y calzado
- Animales y movimientos de animales
- Pienso y agua
- Vehículos y materiales que entran en la explotación
Cuanto mayor sea la presión de infección, mayores serán las posibilidades de que los patógenos sobrevivan y se propaguen.
Por este motivo, la higiene debe considerarse una tarea de gestión continua y no algo que se realiza únicamente cuando una sección queda vacía.
Limpieza y desinfección no son lo mismo
La limpieza y la desinfección están estrechamente relacionadas, pero tienen objetivos diferentes.
La limpieza elimina la materia orgánica y la suciedad, mientras que la desinfección se realiza después de la limpieza para reducir los microorganismos que permanecen en las superficies.
Los materiales orgánicos, como el estiércol y los restos de pienso, pueden proteger a los microorganismos y reducir la eficacia de la desinfección. Por ello, una limpieza exhaustiva es un primer paso fundamental.
Un proceso de limpieza habitual incluye:
- Eliminar el estiércol, los restos de pienso y otros materiales orgánicos
- Remojar las superficies
- Lavar a fondo
- Dejar que las superficies se sequen
- Desinfectar cuando corresponda
- Secar la nave antes de introducir nuevos animales
El procedimiento exacto y la elección del desinfectante deben basarse siempre en el plan de bioseguridad de la explotación y en el asesoramiento de profesionales.
Gestión del agua, la aspersión y la humedad
El agua es fundamental para la limpieza, pero debe gestionarse cuidadosamente.
Los sistemas de aspersión pueden utilizarse para humedecer previamente los corrales antes del lavado, ayudando a desprender la materia orgánica y, potencialmente, a reducir el tiempo necesario para la limpieza. Teagasc también ha investigado el uso de aspersores como parte de los sistemas de prehumectación en las naves porcinas.
La aspersión con agua también puede utilizarse como método para reducir el polvo en suspensión, algo relevante para la calidad del aire en las naves porcinas. Sin embargo, la aspersión debe controlarse adecuadamente: un exceso de humedad o unas superficies permanentemente mojadas pueden dificultar el mantenimiento de un entorno limpio y seco.
Esto significa que una buena gestión del agua consiste en encontrar el equilibrio adecuado:
Suficiente agua para facilitar una limpieza eficaz y controlar el polvo, pero sin generar humedad innecesaria en la nave porcina.
La aspersión utilizada para refrigerar a los cerdos es una medida de gestión independiente y debe considerarse principalmente en relación con el control de la temperatura y el bienestar animal.
El secado es una parte importante de la higiene
Después del lavado, no debe pasarse por alto el secado.
Una nave porcina limpia no está completamente preparada simplemente porque se haya eliminado la suciedad visible. Las superficies deben secarse correctamente antes de introducir nuevos animales.
Las investigaciones y recomendaciones prácticas de Teagasc y de organizaciones danesas de producción porcina destacan el secado como una parte importante del proceso de limpieza y desinfección. El secado ayuda a crear unas condiciones menos favorables para los microorganismos y completa la preparación de las instalaciones entre lotes.
El tiempo de secado dependerá del edificio, la temperatura, la ventilación y la estación del año. Una buena ventilación y, cuando sea necesario, la calefacción pueden ayudar a eliminar la humedad de forma más eficiente.
El objetivo debe ser sencillo:
Instalaciones limpias, desinfectadas y secas antes de la llegada del siguiente grupo de cerdos.
El sistema todo dentro/todo fuera ayuda a romper los ciclos de infección
Una buena higiene funciona mejor cuando se combina con una gestión adecuada de la producción.
Un principio importante es el sistema todo dentro/todo fuera, en el que los cerdos entran y salen de una sección como un grupo. Esto permite vaciar la sección, limpiarla, secarla y prepararla antes de la llegada de un nuevo grupo.
Mantener los grupos juntos y evitar mezclas innecesarias puede crear una interrupción natural entre los ciclos de producción y reducir las posibilidades de que la infección se propague entre diferentes grupos de edad.
La limpieza y la desinfección son especialmente importantes cuando las secciones se vacían entre lotes.
La bioseguridad interna es importante todos los días
No todas las infecciones proceden del exterior de la explotación.
Una vez que un patógeno está presente en la granja, los movimientos cotidianos pueden influir en la facilidad con la que se propaga entre las diferentes secciones.
Entre las medidas prácticas se incluyen:
- Mantener separados adecuadamente los grupos de edad y las diferentes secciones de producción
- Evitar movimientos y mezclas innecesarias de cerdos
- Utilizar equipos limpios o específicos para cada sección cuando corresponda
- Trabajar desde los animales más jóvenes o sanos hacia los animales mayores o enfermos
- Mantener rutinas claras para el calzado, la ropa y la higiene de las manos
- Limpiar y desinfectar los equipos cuando se trasladan entre diferentes áreas
Estas medidas pueden parecer sencillas, pero la constancia es fundamental.
La bioseguridad externa comienza antes de entrar en la nave porcina
Una buena higiene dentro de la nave no puede compensar la introducción de infecciones desde el exterior cuando las vías de entrada no están controladas.
Por ello, la bioseguridad externa consiste en gestionar las vías por las que los patógenos pueden entrar en la explotación.
Entre las posibles vías de entrada se incluyen:
- Nuevos animales
- Personas y visitantes
- Vehículos y transporte
- Equipos y herramientas
- Roedores y aves
- Pienso y material de cama
- Transmisión por el aire
- Transporte de purines
Unas buenas rutinas para visitantes, el uso de ropa y calzado específicos de la explotación, la higiene de las manos y una limpieza adecuada de los equipos pueden ayudar a reducir el riesgo de introducir infecciones.
En otras palabras, la higiene comienza antes de entrar en el primer corral.
El diseño de las instalaciones puede facilitar una mejor higiene
Las rutinas de gestión son fundamentales, pero el diseño físico de una nave porcina puede facilitar o dificultar el mantenimiento de una buena higiene.
Las superficies fáciles de limpiar, una separación lógica entre las diferentes secciones y un buen acceso a los equipos pueden facilitar una limpieza eficaz y reducir las zonas donde se puede acumular materia orgánica.
Por esta razón, la higiene debe tenerse en cuenta al diseñar o renovar una granja porcina, y no añadirse como una consideración posterior.
Un buen diseño no sustituye unas buenas rutinas. Hace que sea más fácil llevarlas a cabo de forma constante.
Para SKIOLD, este es un principio importante a la hora de desarrollar soluciones de alojamiento y sistemas de corrales para la producción porcina moderna.
Cinco principios prácticos para reducir la presión de infección
Una estrategia de higiene eficaz no depende de una única medida. Es la combinación de varias prácticas aplicadas de forma constante.
- Limpiar a fondo
Eliminar la materia orgánica antes de la desinfección. - Dejar que las instalaciones se sequen
No pasar por alto la fase de secado entre lotes. - Gestionar el agua y la humedad
Utilizar agua y sistemas de aspersión cuando contribuyan a la limpieza o al control del polvo, evitando al mismo tiempo una humedad innecesaria. - Separar los grupos y controlar los movimientos
Utilizar una división adecuada de las secciones y evitar mezclas innecesarias. - Integrar la higiene en la gestión diaria
Un buen plan de higiene solo funciona cuando las rutinas se aplican de forma constante.
En conjunto, estas medidas ayudan a reducir las posibilidades de que los patógenos sobrevivan y se propaguen por la explotación.
La higiene forma parte de una estrategia de bioseguridad más amplia
Es importante reconocer que la higiene es solo una parte de la prevención de enfermedades.
Las recomendaciones internacionales de la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH) destacan factores como el diseño y la gestión de la explotación, la salud animal, el movimiento y la mezcla de cerdos, el personal, el pienso y el agua, el control de plagas, y la limpieza y desinfección como elementos de un enfoque eficaz de bioseguridad.
Por lo tanto, el enfoque más eficaz es una combinación de:
Higiene + gestión + bioseguridad + diseño adecuado de las instalaciones
Ninguna medida por sí sola puede proporcionar una protección completa. El objetivo es reducir el número de oportunidades para que una infección entre, sobreviva y se propague.
Una buena higiene contribuye a una producción porcina estable
Una buena higiene no es simplemente una tarea de limpieza que se realiza entre lotes.
Es una parte continua de la gestión de la explotación que contribuye a la salud de los animales y ayuda a limitar la propagación de infecciones.
Al combinar una limpieza exhaustiva, una desinfección adecuada, un secado eficaz, un uso controlado del agua, una gestión adecuada de los movimientos de los animales y unas rutinas constantes para el personal, los productores de porcino pueden crear mejores condiciones para un entorno de producción estable y saludable.
Y cuando las instalaciones están diseñadas para facilitar estas rutinas, la higiene diaria resulta más fácil de mantener.
Una buena higiene comienza con buenas rutinas y se refuerza con un buen diseño.
Contacte con SKIOLD
¿Quiere saber más sobre cómo diseñar una granja porcina óptima?
Póngase en contacto con nosotros para hablar, sin compromiso, sobre cómo el diseño de las instalaciones porcinas y la elección del equipamiento pueden contribuir a una producción porcina eficiente y saludable.
👉 Contacte con SKIOLD | Encuentre distribuidores y ubicaciones
Lea más sobre nuestras soluciones para granjas porcinas:
👉 Soluciones para granjas porcinas | SKIOLD
Síganos e inspírese en las redes sociales:
😊 Facebook LinkedIn
Fuentes y lecturas recomendadas
SEGES Innovation – Limpieza y desinfección
Cleaning and disinfection in pig houses – SEGES Innovation
Teagasc – Limpieza en explotaciones porcinas
Cleaning on pig farms – Teagasc
Teagasc – Medidas de bioseguridad para explotaciones porcinas
Biosecurity precautions for pig farms – Teagasc
WOAH – Prevención y control de Salmonella en sistemas comerciales de producción porcina
WOAH – Biosecurity recommendations for commercial pig production
Inglés
Danés
Francés
Sueco
Vietnamita
Espanol
Alemán
Polish
Inglés