Rociado y remojo
Los cerdos son animales que no sudan y por lo tanto las altas temperaturas les afectan con facilidad. Por eso, es muy importante que los cerdos puedan refrigerarse, ya sea defecando o recibiendo agua mediante un sistema de rociado. Al rociar la zona de defecación a intervalos determinados, se anima a los cerdos a defecar en tal zona en lugar de en las zonas de descanso. Así se utiliza el sistema de rociado para controlar el comportamiento natural de los cerdos y se mejora la higiene de los establos de los cerdos. El rociado tiene un buen efecto sobre el bienestar de los cerdos, ya que les libera del estrés asociado al calor y, no menos importante, reduce los olores de amoniaco debidos a la disminución de la defecación en el área de descanso.
El sistema de rociado es controlado por un control de climatización de SKIOLD (VisioVent o VisioVent XL). Una electroválvula enciende y apaga automáticamente el agua de acuerdo con la temperatura exterior y/o intervalos de tiempo actuales. Las tuberías de agua están conectadas con la red de agua y rocían la zona de defecado mediante boquillas de rociado de no retorno. En las porquerizas sin función de control de climatización para el rociado, se puede instalar un termostato (T-41) y una electroválvula con intervalo de tiempo para parada y arranque a una temperatura establecida.
Remojo de SKIOLD
Instalando una tubería extra de agua en la porqueriza se pueden remojar los establos para facilitar el procedimiento de limpieza. Las boquillas de la tubería rocían el agua en un ángulo horizontal de 360° mojando toda la superficie. Después de unas horas de remojo, la limpieza resulta mucho más fácil. El proceso de remojo se detiene y se inicia con una válvula de bolas accionada manualmente e instalada en la tubería de agua.
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